Si quiere llegar a Kampot o a Kep, una buena alternativa a la carretera, a veces muy transitada, es el tren.
La línea de tren entre Phnom Penh y Kampot, en Camboya, es mucho más que una línea en el mapa.

Es un relajante viaje a través del tiempo, al palpitante corazón del país.
Saliendo de la bulliciosa capital de Phnom Penh, el tren serpentea entre arrozales, ofreciendo magníficas vistas de los paisajes de la región.

El viaje ofrece una oportunidad única de conocer a viajeros locales. Los pasajeros son recibidos con sonrisas e invitaciones a una conversación amistosa.

Los mercados de carretera revelan la diversidad de las frutas tropicales locales.
Al llegar a Kampot, una encantadora ciudad ribereña conocida internacionalmente por su famosa pimienta, los viajeros son recibidos por el embriagador aroma de las especias locales y la tranquilidad del campo circundante, sus paisajes montañosos y su naturaleza demasiado a menudo olvidada.

Este viaje en tren es mucho más que un viaje: es una aventura envolvente que deja una huella imborrable en el corazón de quienes tienen la suerte de vivirla.





