Una dirección sencilla y práctica, tal y como nos gusta. Bien situado, personal atento, una deliciosa bebida para darle la bienvenida y sonrisas sinceras llenas de picardía para que se sienta a gusto.
Hay paraguas disponibles en caso de lluvia y toallitas húmedas en caso de calor. El desayuno se sirve en el restaurante de la azotea, para que pueda deleitarse la vista mientras aún está húmeda. El hotel Odys es perfecto para aquellos con un presupuesto ajustado, a la vez que ofrece más que suficiente para disfrutar durante su estancia.



