Khanom, en la provincia tailandesa de Nakhon Si Thammarat, es una base excelente para descubrir la inmensa riqueza biológica y cultural de esta parte del golfo de Tailandia.

Esta bonita y discreta estación balnearia alberga multitud de pequeños hoteles con encanto, entre los que nos llamó especialmente la atención Le Petit Saint-Tropez.

Las habitaciones son cómodas y están decoradas con gusto. La madera maciza de los muebles de diseño contrasta elegantemente con el omnipresente color azul de las paredes.

El jardín tropical que rodea el hotel es un remanso de paz, ideal para relajarse y meditar. El hotel también puede organizar sesiones de masaje, yoga o reiki en su habitación.

También puede relajarse en la piscina infinita y disfrutar del mar con los sonidos de la tierra circundante de fondo.

El restaurante, con vistas a la playa, ofrece un menú local e internacional, elaborado principalmente con productos frescos de la zona.



