El nuevo reglamento europeo sobre los derechos de los pasajeros refuerza la protección de los viajeros. Pero ¿cambia realmente la forma de elegir una compañía aérea para viajar a Asia?

Desde la adopción del nuevo reglamento europeo sobre los derechos de los pasajeros (reforma del Reglamento (CE) n.º 261/2004, más conocido como EU261), han surgido numerosos comentarios.
Muchos presentan esta reforma como un nuevo criterio para elegir una compañía aérea.
A nuestro juicio, esta interpretación resulta simplista.
Lo que realmente cambia el nuevo texto
La reforma refuerza los derechos de los pasajeros e introduce aclaraciones bienvenidas sobre la información, la asistencia y la gestión de las reclamaciones. Se trata, sin duda, de una evolución positiva.
Sin embargo, ¿basta este texto, por sí solo, para valorar la calidad de una compañía aérea?
Eso es precisamente lo que algunos parecen dar a entender.
Lo que significa para los vuelos entre Europa y Asia
En los viajes entre Europa y Asia, el reglamento sigue aplicándose a todos los vuelos con salida desde la Unión Europea, independientemente de la nacionalidad de la compañía aérea.
En cambio, para los vuelos de regreso desde un tercer país, solo se aplica a los transportistas titulares de una licencia de explotación europea. Este principio ya existía antes de la reforma y permanece sin cambios.
Esta diferencia en el ámbito de aplicación es importante. Pero no debe ocultar lo esencial.
¿Deben los casos excepcionales guiar nuestras decisiones?
Un reglamento define los derechos de un pasajero cuando surge una incidencia. No mide la calidad de una compañía aérea, su puntualidad, su fiabilidad operativa ni su capacidad para atender a los pasajeros cuando se produce un imprevisto.
Elegir una compañía aérea principalmente por una posible indemnización significa dar más importancia a una situación excepcional que a la calidad del viaje en sí.
La principal expectativa de cualquier viajero no es recibir una indemnización.
Es llegar a su destino en las mejores condiciones posibles.
Elegir una compañía aérea va mucho más allá de un reglamento
Por ello, elegir un transportista requiere una visión mucho más amplia. Hay que valorar la calidad de la red, la frecuencia de los vuelos, la comodidad y las conexiones. También cuentan la puntualidad, la asistencia en caso de incidencias, la política de equipaje, la reputación operativa y la adecuación al itinerario.
Desde hace muchos años trabajamos a diario con compañías aéreas europeas y asiáticas. Sabemos que ningún texto normativo resume por sí solo la calidad de un transportista.
El nuevo reglamento europeo supone un avance para los derechos de los pasajeros.
Pero no cambia una realidad esencial: el mejor vuelo sigue siendo, ante todo, aquel que transcurre sin incidentes.
En Asia My Way seguiremos recomendando las soluciones más adecuadas para cada itinerario, dando prioridad a la calidad global del viaje por encima de un único criterio jurídico.
Consulta aquí el comunicado oficial del Consejo de la Unión Europea.


