Japón, con su rica cultura, fascinante historia, deliciosa gastronomía, tecnología punta y variados paisajes, atrae desde hace tiempo el interés de viajeros de todo el mundo.
Hasta hace poco, sin embargo, esta nación insular presentaba una serie de obstáculos para el viajero individual fuera de los caminos trillados, desde la gruesa barrera del idioma hasta la larga distancia de vuelo para los europeos y el mero coste del viaje.
Pero una serie de cambios en los últimos años han modificado la situación, afirma Philippe Plénacoste, Director Asociado de Asia My Way, responsable del desarrollo de la presencia de la agencia en el noreste asiático.
Japón marca el rumbo del turismo internacional
“Japón es hoy más fácil y asequible“, afirma, alabando los muchos esfuerzos realizados por las autoridades japonesas para simplificar la vida a los viajeros internacionales.
Destaca, por ejemplo, que desde los Juegos Olímpicos se ha generalizado la señalización en inglés, y han surgido por todas partes todo tipo de instalaciones y aplicaciones públicas de alta tecnología para facilitar la traducción.
En cuanto a los trámites de entrada, el país también ha hecho importantes esfuerzos. “La mayoría de los viajeros europeos se benefician de una exención de visado de 90 días, lo que es bastante notable“, explica Philippe, que abrió una oficina en Tokio con su equipo en enero. “¡Y los trámites de inmigración en línea son muy rápidos!“, añade.
Todo esto no es de extrañar si se tiene en cuenta que el turismo internacional se ha convertido recientemente en un importante motor de crecimiento para el país. El gobierno japonés se ha fijado el ambicioso objetivo de 60 millones de llegadas internacionales para 2030, frente a los 25 millones del año pasado.
Viajes más baratos y más profundos
En otras palabras, el País del Sol Naciente ha decidido abrirse a los viajeros extranjeros. Incluido su interior.
“La Oficina de Turismo de Japón sigue ahora una auténtica política de desarrollo de regiones que antes no estaban abiertas a los viajeros, lo que significa que tenemos sólidos contactos con organizaciones locales“, explica Philippe Plénacoste.
“Esto nos da más oportunidades de ofrecer viajes que se salen completamente de los caminos trillados, porque Japón tiene la particularidad de contar con zonas mucho menos frecuentadas que permiten ir más allá del efecto postal, conocer a la gente local y disfrutar de experiencias únicas“, explica este expatriado que ha realizado numerosos viajes al País del Sol Naciente en los últimos treinta años.
Incluso en términos de coste del viaje, Japón está mejor hoy en día, según Philippe. “El yen se ha depreciado últimamente, lo que reduce el coste global de viajar a Japón“, afirma.



